Dallas-Memphis

“El sombrero pesa más que la cabeza. Las ideas se pelean con las balas

Le rezan a la virgen del rencor. Las chicas malas”

the-shining copia

Piensen en cuando tenían 12 años, cuando jugaban en el parque del colegio con sus amigos. Piensen lo felices que eran. Ahora piensen con quién pasaban esos buenos momentos. Piensen en quién les hacía felices. Ahora dejen de pensar en Nocilla. Piensen amigos, piensen. Ahora piensen el tiempo que hace que no comparten un momento así con esa persona.

Mis amigos no querían darse cuenta, se creían que era alguno de mis dramas, y de repente nada es igual.

Truman Capote decía que siempre hay dos fuerzas en las relaciones sociales y en las costumbres: un “drawback” que nos engancha por detrás y nos mantiene unidos a donde siempre hemos pertenecido y un “sop up” que nos absorbe desde arriba y nos llama a progresar, a conocer, a descubrir. Así, nuestra vida se resumiría en la constante lucha de fuerzas, la constante decisión.

tumblr_mfqc4kW8kb1qc0cxpo1_500

Piensen, piensen en aquel momento que vieron que una fuerza desde arriba se los llevaba y tenían que despegar, vieron que quedarse en tierra no era una opción. Pudo ser un trabajo, una carrera, una novia, una religión, en definitiva: una idea. Ahora, cuando uno mira hacia atrás, las explicaciones quizás no vayan más allá de que “tocaba en autopista y la quería, no podía quejarme de nada”, porque, como decía Benjamin Franklin, “a posteriori todos sabíamos que hacer”.

Retomando la idea de Mr. Capote, debo mencionar que no es que me haga mucha gracia mezclar en la misma frase a un homosexual con las palabras “fuerza”, “descubrir” o “por detrás”, pero me sentí muy identificado cuando leí esta teoría, que en realidad no es de Truman Capote sino de Hannah Arendt, con quien el chiste no quedaba tan gracioso. Espero que los numerosos lectores del Opus Dei, que me consta que tenemos, no retiren su apoyo a esta iniciativa. Ya saben amigos: bajos fondos, carne débil.

39283_10151117453800326_560518311_n

Creo que a todos nos ha pasado, sobre todo en momentos significativos como cuando dejamos el colegio, la ciudad o la familia para ir a la universidad, la universidad para empezar a trabajar, o la vida de YUPPIE para casarnos. Siempre dejamos cosas atrás, normalmente como consecuencia necesaria del progreso y la evolución que tanto a nivel personal como social vamos logrando, no sin esfuerzo.

Pero un buen día te encuentras por la calle a aquel amigo al que ya no hablas, aquel cantante al que ya no escuchas, a la ciudad que dejaste atrás, y piensas: joder; mientras él o ella te saluda diciéndote: quizás soy lo que menos necesitas, pero ya no nos conocemos. Pero en tu corazón, sabes que se ha ido pero no del todo, sabes que a su marcha se fue dejando un rastro de confeti, que dejó la luz del garaje encendida, y piensas: claro que sí, la luz del garaje sigue encendida.

tumblr_m6ueknoQde1rat2jco2_500

Dicen que el misterio dura más que la certeza, y que por eso corremos tras uno y desconfiamos del otro. Pues bien, el misterio nos hace cometer muchos errores. El misterio nos lleva por senderos inhóspitos, el misterio nos hace mentir, nos hace jugar, nos hace decir adiós.

El misterio nos seduce pues lo desconocido es para nosotros infinito, y lo certero es limitado. El misterio es un SMS que te dice: doble rombo, ponte sexy. El misterio es la combinación de una caja fuerte sin abrir, ¿qué habrá dentro?

Lamentablemente, o quizás afortunadamente, las cosas a veces no se solucionan con un simple: esos días yo bebía demasiado, si ha sido sólo pura coincidencia, te invito a un trago.

tumblr_m5bqw39oFv1qg2lgqo1_500

Ejércitos del rock rompiendo filas. Qué pena, qué tristeza. Me pregunto ¿de verdad se fue dejando un rastro de confeti? Ojalá.

Querida ciudad de la que zarpé, cuidad que no llamé, ciudad que dejé de escuchar, cuidad que olvidé: supongo que ahora duermes calentita. Sigo aquí. Quizás no el que fui, pero si el que soy.

Las tres de la mañana

Dallas-Memphis

La luz del garaje encendida

La luz del garaje encendida

 Amigos, hará unos tres o cuatro años yo me obsesioné con un cantante, me obsesioné con su música y me volví loco con sus letras. Día y noche disfrutaba con sus canciones, y le daba gracias a Dios por que hubiera creado semejante criatura. Le hablé de él a mis amigos, aprendí sus canciones en la guitarra, fui a conciertos suyos en varias ciudades de España, e incluso llegué a fumar con él en el backstage de la Joy Eslava.

Esta mañana, una mañana cualquiera, me desperté habiendo olvidado todo lo que era y lo que había sido, como un amigo al que no llamas, un hermano con el que ya no juegas, o una ropa que ya no te pones. Sacó un disco hace poco tiempo y me animé a criticarlo públicamente tras una simple e impersonal escucha, llegando incluso a decir que me sonaba muy parecido a los anteriores. Hoy, el “aleatorio” de mi iPod (lo más parecido al destino que conozco), me ha puesto “Dallas-Memphis” mientras me tiraba de los pelos por un atasco en la Plaza de Colón. “Dallas-Memphis”, canción que he esparcido como semillas por este post a través de la letra negrita.

Este post es un homenaje a Enrique González Morales, “Quique González” para la mayoría. Gracias por devolverme, gracias por demostrarme que los grandes nunca morís.

ALASKA YOUNG

AY@belairblog.es

Bel Air blog en Facebook

@BelAirBlog

Captura de pantalla 2013-04-05 a la(s) 16.47.11

Anuncios

Un pensamiento en “Dallas-Memphis

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s